Carta a mí misma a un mes del terremoto

Carta a mí misma a un mes del terremoto

Por: Abril Romero octubre 19, 2017

El terremoto en CDMX pasó hace un mes, pero parece que hubiera sido hace mucho más tiempo. Es como si mis recuerdos previos pertenecieran a otra época, se ven tan lejanos que incluso parece que fueran de otra persona; antes de ese día me preocupaban cosas más simples, como el montón de tarea que tenía atrasada o lo difícil que estaba siendo planear ese viaje con mis amigas.

No es que ahora las cosas cotidianas no me parezcan importantes, simplemente adquirieron otra dimensión. Me acuerdo, por ejemplo, que esa mañana no quise desayunar en casa porque había quedado de estudiar con mis amigas para un examen. Discutí con mi mamá y me fui sin despedirme. Después del terremoto, lo único que quería era escuchar su voz en el teléfono y volver a casa para comprobar que mi hogar seguía allí. No volví a pensar en el examen por días, ¿cómo podría estresarme por eso cuando todo lo que conocía se movió de repente? Personas a mi alrededor perdieron su casa o algún ser querido, yo tuve suerte de perder sólo unos días de clase.

terremotoVía Instagram @rockdrigos92 / @pablo_ci

Durante casi toda mi vida estuve convencida de que la realidad era de una sola manera –me gustara o no–, pero ahora, con todo lo que he vivido y sentido estos días, comienzo a creer que las cosas pueden ser diferentes. Vi lo que nunca creí posible, cientos de personas ayudándose unas a otras, acompañándose, dándose apoyo y cariño, demostrándome que no estamos solos, que siempre hay alguien dispuesto a ayudarnos. Si la Tierra se mueve, entre todos podemos sostenernos para mantenernos en pie.

He de admitir que he sentido miedos que antes del terremoto no conocía, primero, miedo de perder la vida, luego, de perder a mi familia, mi casa, mis amigos… Lo raro fue que aún después de saber que todos estaban con bien, seguía teniendo miedo. Hubo noches en las que no pude dormir, perdí el apetito y las ganas de divertirme, sentía culpa de sonreír sabiendo que muchas personas la estaban pasando mal. Cuando creí que ese temor nunca se iría de mí, salí a la calle y empecé a ayudar a otros; así, al pensar en algo que no fuese yo misma, poco a poco me sentí más segura y más fuerte. Comprobé lo que alguna vez me habían dicho: donde hay amor, no queda espacio para el miedo.

terremotoVía Instagram @pablo_ci/ @rockdrigos92

Ya no creo que soy demasiado joven para preocuparme por el futuro, al contrario, hoy estoy convencida de que, si no pensamos en eso, no habrá futuro. Me di cuenta que todos podemos poner un granito de arena en la reconstrucción del país, que mis manos son igual de importantes que las de cualquier otra persona, que mi ayuda cuenta y que yo puedo hacer la diferencia. Nunca más me creeré el discurso de que los jóvenes no entendemos de la vida, tampoco permitiré que me digan que no puedo lograr lo que me propongo. Yo estoy segura de lo que valgo, de lo que soy capaz de superar y de todo lo que puedo hacer por mí y por los demás.

terremotoVía Instagram @delegacion17

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